La editora de este maravilloso blog no publica en domingo, ni visita, ni responde; descansa y deja descansar.

29 de julio de 2017

Confesiones…

Ni de niña jugué a las comiditas, ni me vestí de mayor antes de tiempo, ni soñaba con casarme con un príncipe. A cada edad lo que corresponde. Sin prisas.
Hoy soy una asaz-añera vital, me llevo bien con mis arrugas, ordeno y desordeno mis pensamientos, y así me entretengo.
Soy reservada pero generosa, divertida aunque responsable, comprensiva y exigente. Puede que nada sea cierto, desde luego nada es personal.

28 de julio de 2017

100 años de su nacimiento y casi 20 sin ella…

fotografía gentileza de Laura

AUTOBIOGRAFÍA por Gloria Fuertes

Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre,
se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar
mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

Y otra más en 15 versos
 Nací a muy temprana edad.
Dejé de ser analfabeta a los tres años,
virgen, a los dieciocho,
mártir, a los cincuenta.
Aprendí a montar en bicicleta,
cuando no me llegaban
los pies a los pedales,
a besar, cuando no me llegaban los pechos a la boca.
Muy pronto conseguí la madurez.
En el colegio,
la primera en Urbanidad, Historia Sagrada y Declamación.
Ni Álgebra ni la sor Maripili me iban.
Me echaron.
Nací sin una peseta. Ahora,
después de cincuenta años de trabajar, tengo dos.


27 de julio de 2017

Vienen y van…

Algunos modales que nos sientan bien:
salir de casa con el rostro agradable y sonriente,
aprenderse el nombre de los demás,
hacer bien a quien nos hace mal (solo una vez),
dar siempre las gracias,
negar un favor con gentileza,
no hablar mal de los demás si no están presentes (aunque se lo merezcan)